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Cómo lidiar con las correcciones del director de tesis

Senior woman reviewing a screenplay script with notes and edits, showcasing expertise.

¿Te agobian las correcciones de tu director de tesis? Hoy quiero acompañarte en un momento especialmente delicado del proceso de redacción de una tesis: cuando recibes correcciones del director o directora.

Sí, lo sé. A veces ese correo te deja sin aliento. Abres el documento lleno de tachaduras, de sugerencias, de preguntas que parecen dardos. Y te preguntas: ¿cómo es posible que lo que escribí con tanto esfuerzo sea tan cuestionado?

Tranquilidad. Hoy vamos a ver cómo sobrevivir a ese momento… y cómo convertirlo en una oportunidad real de mejora. Veamos algunas claves para interpretar, gestionar y aprovechar las observaciones del director sin perder la calma… ni las ganas de escribir.

Las emociones son reales

Primero de todo: lo que sientes es normal. Rabia, decepción, tristeza, frustración. Has invertido tiempo y energía, y esperabas un “muy bien, continúa así”. Pero recibir correcciones no es un ataque personal. Es parte del proceso académico.

Consejo: no respondas de inmediato. Lee las correcciones, apaga el ordenador y deja pasar unas horas, incluso un día entero. A veces solo necesitas tiempo para dejar que baje la espuma emocional.

No todo es negativo

Es frecuente centrarse en las críticas y olvidar los aspectos que sí están bien. Si el director ha escrito “esto está mejor”, “buena formulación del problema”, “esto es claro”, tómalo como señal de progreso. Las correcciones no anulan lo que sí has hecho bien.

Tipos de correcciones

  • Correcciones de forma: estilo, redacción, uso de comillas, normas APA… No te tomes esto como un juicio de tu inteligencia. Son aspectos técnicos que se afinan con el tiempo.
  • Correcciones de fondo: estructura, argumentación, enfoque teórico. Aquí sí debes reflexionar con calma y, si no estás de acuerdo, plantear con respeto tus razones.
  • Correcciones ambiguas: “falta claridad”, “no se entiende bien”… Te toca descifrar qué quiso decir. Puedes y debes preguntar. Pedir aclaración no es ser débil, es ser riguroso.

    ¿Qué hacer después?

    • Haz una lista de correcciones, por capítulos o bloques temáticos.
    • Ordena por prioridad: qué puedes resolver fácilmente, qué necesita más tiempo.
    • Planifica tus revisiones en bloques de tiempo razonables. No intentes corregirlo todo en una semana.
    • Responde con cortesía. Puedes agradecer los comentarios, explicar tu razonamiento y mostrar cómo vas a integrar los cambios.

    Si el vínculo con tu director es difícil

    No todos los directores son empáticos. Algunos apenas se comunican. Otros son duros o incluso poco constructivos. Si te sientes bloqueado por la relación y no por el trabajo, considera hablar con otro miembro del departamento o pedir una tutoría compartida.

    Recuérdalo siempre

    Tu tesis no eres tú. No están corrigiéndote a ti como persona. Están ayudando —más o menos hábilmente— a que tu texto sea más claro, más sólido, más académico. No te lo tomes como un juicio final. Es solo un paso más.

    Cada corrección, aunque molesta, es una posibilidad de mejora. No se trata de obedecer sin pensar, sino de revisar, repensar y crecer. La tesis también es una escuela de humildad. Pero una que deja huella.

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